


La tormenta en el mar de Galilea (1633), de Rembrandt van Rijn, es una de las obras maestras más impactantes de la pintura barroca holandesa y el único paisaje marino conocido del artista. Esta poderosa composición transforma un episodio bíblico en una escena de extraordinario dinamismo, emoción e intensidad visual, lo que la convierte en una opción excepcional para un mural de azulejos cerámicos.
La pintura representa el momento descrito en el Evangelio en el que Cristo y sus discípulos se ven atrapados en una violenta tormenta en el Mar de Galilea. La barca es zarandeada bruscamente hacia un lado por las enormes olas y el viento huracanado, mientras las velas, las cuerdas y el mástil atraviesan dramáticamente la composición. Algunos discípulos luchan desesperadamente por controlar la embarcación, mientras que otros parecen abrumados por el miedo y la incertidumbre.