


Las Siete Obras de Misericordia (1607), de Caravaggio, es una de las obras maestras más poderosas y complejas del Barroco. Pintada para la iglesia de Pio Monte della Misericordia en Nápoles, esta extraordinaria obra combina múltiples actos de compasión en una composición única, dramática y armoniosa.
La pintura ilustra las siete obras de misericordia corporales de la tradición cristiana: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar cobijo al indigente, visitar al enfermo, visitar a los presos y enterrar a los muertos. En lugar de separar estas escenas, Caravaggio las entrelaza en un denso escenario nocturno, creando una vívida narrativa llena de movimiento e interacción humana.
En la parte superior de la composición, ángeles y la Virgen María emergen de la oscuridad, trayendo la presencia divina a la caótica escena terrenal que se encuentra debajo.