


Este mural cerámico rebosa sol, color y celebración cultural. En el centro, un gallo orgulloso se pavonea por una terraza de azulejos, enmarcada por limoneros florecientes, flores en flor y jarrones de arcilla azul que evocan patios andaluces y cerámica siciliana. El fondo está repleto de ornamentación mediterránea, desde los bordes con volutas hasta el suelo de baldosas, creando un escenario donde se unen naturaleza, artesanía y tradición.
Una rica mezcla de estilos inspira esta pieza: el encanto cítrico del sur de Italia, los profundos colores florales de la campiña francesa, los acentos cobalto de los azulejos españoles y el gallo, un símbolo folclórico atemporal de hogar, protección y alegría matutina. Cada azulejo rebosa movimiento y precisión, desde las detalladas plumas hasta los limones dorados y las flores silvestres a sus pies.