


Mural de azulejos cerámicos con una composición de un prado de flores silvestres, enmarcado con un borde floral ornamentado y una base de cerámica estampada. El diseño incluye una mezcla de margaritas, amapolas, caléndulas, acianos y espigas de trigo, creando un arreglo natural y fresco.
A diferencia de los ramos tradicionales, estas flores se presentan creciendo juntas como en un prado, combinando la espontaneidad natural con una ornamentación estructurada. La combinación de colores de flores silvestres (rojos, amarillos, azules y blancos) con los tonos dorados del trigo le aporta un carácter rústico y a la vez elegante.
El mural captura la serena belleza de la naturaleza, combinando la precisión botánica con un marco decorativo. Su estética refinada y natural lo convierten en un panel decorativo de cerámica único que celebra el encanto de las flores silvestres en su entorno natural.