


Este poderoso mural de cerámica representa uno de los momentos más dramáticos del Antiguo Testamento: Moisés rompiendo las Tablas de la Ley al pie del Monte Sinaí.
Según Éxodo 32:15-19, tras recibir los Diez Mandamientos escritos por la mano de Dios, Moisés descendió del monte cargando las dos tablas sagradas. Pero al acercarse al campamento, vio al pueblo de Israel danzando alrededor de un becerro de oro, adorándolo como un ídolo. Lleno de santa ira por su traición, arrojó las tablas de sus manos y las hizo añicos al pie del monte.
“Y aconteció que cuando se acercó al campamento, y vio el becerro y las danzas, se encendió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte.” (Éxodo 32:19)
Este mural captura ese momento de furia divina y angustia: el profeta que defendió a su pueblo, pero no soportó verlos desviarse de la fe.