


Mural de azulejos cerámicos de estilo pompeyano con una diosa sedente clásica, una corona de laurel y simbolismo alegórico, inspirado en la grandeza de las villas romanas y las tradiciones humanistas renacentistas. Este panel cerámico artesanal representa una figura serena sentada en un trono tallado, enmarcada por un arco arquitectónico ornamentado con motivos de olivo y laurel. Con su cálida paleta de terracota y su composición neoclásica, el mural evoca la elegancia de los antiguos frescos de Pompeya y Herculano.
El diseño celebra los ideales atemporales de sabiduría, inspiración y belleza, evocando tanto a las diosas mitológicas romanas como a las musas alegóricas del Renacimiento. La corona de laurel simboliza la victoria y la inmortalidad, mientras que el pergamino abierto refleja el conocimiento y el saber humanista.