


Este mural de cerámica celebra la tradición floral hakka taiwanesa, profundamente arraigada en el patrimonio cultural de la isla. En el centro, radiantes peonías florecen en tonos carmesí y rosa suave, con sus pétalos superpuestos con exquisita profundidad sobre un fondo azul cobalto. Las flores simbolizan la prosperidad y la abundancia, convirtiéndolas en iconos perdurables del arte taiwanés.
El borde presenta un ribete floral ornamental inspirado en las telas tradicionales para envolver regalos que aún se ven en festivales y celebraciones en todo Taiwán. Cada región contribuye al espíritu de este mural:
Miaoli y Hsinchu, donde las comunidades hakka conservan tradiciones florales y textiles populares.
Taoyuan, conocido por sus motivos decorativos y bordados vibrantes.