


Este juego de posavasos de cerámica está inspirado en circuitos impresos brillantes, cuadrículas digitales y el lenguaje visual del diseño ciberpunk. Al colocar las cuatro piezas juntas, crean un impactante mosaico de líneas y nodos interconectados: un mapa abstracto de energía, datos y movimiento.
Cada posavasos presenta una variación de circuito diferente, jugando con la geometría, el ritmo y la luz. Azules eléctricos, magentas y violetas contrastan con fondos oscuros, aportando al conjunto una profundidad luminosa que transmite dinamismo sin ser caótico. Juntos, los posavasos forman una llamativa pieza central; individualmente, cada pieza se interpreta como una composición gráfica independiente.