


Este juego de posavasos de cerámica es un discreto homenaje a la era analógica, cuando los objetos cotidianos tenían peso, textura y personalidad. Cada posavasos, con diseño de azulejos, presenta un icono cuidadosamente ilustrado de la cultura doméstica de finales del siglo XX: un teléfono de disco que evoca largas llamadas con cable, un televisor CRT congelado en una pantalla de prueba a color, una consola de juegos portátil clásica, un disquete, un disco de vinilo y una cinta de mezclas desgastada. Juntos, forman un archivo visual de los objetos que dieron forma a las salas de estar, dormitorios y escritorios durante los años 70, 80 y principios de los 90.