


Este juego de posavasos de cerámica se inspira en la célebre tradición alfarera de Iznik, que floreció en la Turquía otomana entre los siglos XV y XVII, cuando la ciudad de Iznik (la antigua Nicea) se convirtió en el principal centro de producción cerámica del imperio. Cada posavasos, con diseño de azulejo, presenta motivos arraigados en esta época dorada de las artes decorativas islámicas: claveles y tulipanes estilizados que se convirtieron en elementos distintivos del vocabulario floral otomano, rosetas radiantes provenientes de la pintura en miniatura persa, volutas arabescas que muestran la influencia de la ornamentación selyúcida y mameluca anterior, y composiciones simétricas que equilibran el naturalismo botánico con el orden geométrico: una tensión definitoria del arte islámico, d