


Este juego de posavasos de cerámica se inspira en los azulejos ornamentales presentes en la arquitectura histórica de Madrid, donde la geometría, el color y la estructura definen tanto los espacios públicos como los interiores privados. Cada posavasos refleja patrones que recuerdan a los azulejos tradicionales de antiguos edificios de apartamentos, estaciones de metro, patios y arquitectura cívica, interpretados aquí mediante composiciones equilibradas y contrastes contundentes.
La paleta se basa en un azul cobalto intenso, un blanco nítido y un cálido naranja quemado, colores asociados desde hace tiempo con la cerámica arquitectónica y la decoración de interiores de la ciudad.