


Este juego de posavasos de cerámica explora el lenguaje visual de las cruces cristianas históricas a través de un diseño equilibrado y tonos cálidos y terrosos. Cada posavasos presenta un motivo de cruz distintivo, desde la simplicidad de la cruz latina hasta la Cruz de Santiago, la cruz de Jerusalén, la cruz de Malta y una intrincada cruz celta, todos representados con cuidado y claridad.
La paleta de colores se inspira en la piedra envejecida, el pergamino, la madera y el metal, lo que le otorga al conjunto una presencia sólida y atemporal. Las texturas sutiles y los contornos limpios permiten que cada símbolo se destaque por sí mismo, sin perder la cohesión de la colección. La superficie de cerámica esmaltada aporta profundidad a la obra y un peso agradable para el uso diario.