


Este juego de posavasos de cerámica está inspirado en la azulejería de los palacios nazaríes de Granada, desarrollada durante el florecimiento final de la arquitectura islámica en Al-Ándalus. Estos diseños evocan el lenguaje ornamental de la Alhambra, donde las superficies cerámicas se concebían como una piel arquitectónica continua en lugar de una decoración aislada.
Cada uno de los seis diseños funciona como un auténtico posavasos de cerámica, trasladando la lógica compositiva de los patios, fuentes y muros interiores de los palacios a un formato íntimo y coleccionable. Medallones florales radiantes, formas vegetales entrelazadas y marcos geométricos disciplinados se disponen con una simetría precisa, llenando toda la superficie cuadrada sin dejar espacio negativo.