


Estos posavasos de cerámica honran las tradiciones visuales de la celebración y la espiritualidad islámicas. La silueta de una mezquita se alza contra un cielo degradado que va del azul marino intenso al naranja atardecer, con sus cúpulas y minaretes brillando con una luz cálida. La luna creciente y la estrella aparecen en relieve dorado sobre el azul medianoche. Una linterna ornamentada, con detalles geométricos, evoca el resplandor de las tardes de Ramadán. Una bandeja de dátiles reposa bajo un plato cubierto en un intenso color burdeos, simbolizando la ruptura del ayuno. Una estrella de ocho puntas emerge de bordes arabescos en espiral en verde azulado y dorado. "Eid Mubarak" se extiende por el último azulejo en elegante escritura, rodeado de estrellas y una luna creciente.