


Una pequeña galería para tu mesa: este juego de posavasos de cerámica traslada la intensidad de la pintura romántica española a la vida cotidiana. Cada posavasos presenta una escena diferente: figuras bajo la luz de la tormenta, movimiento crudo, folclore en sombras y un luminoso retrato reclinado, creando un cuarteto que parece más bien una selección.
La paleta se mueve entre el negro hollín, los tonos tierra, los blancos a la luz de las velas y los azules ahumados, con esa inconfundible atmósfera del Viejo Mundo que se espera de una sala de museo madrileña.