


Seis posavasos de cerámica que celebran la belleza ornamental de las tradiciones europeas del damasco. Cada pieza luce un patrón diferente de inspiración barroca: medallones simétricos, hojas de acanto en espiral, arreglos de flores de lis y delicados floreos, todo ello en un carmesí intenso sobre un blanco impecable. Los diseños poseen la elegancia formal de los papeles pintados y textiles históricos, el tipo de patrones que se encuentran en salones y grandes fincas victorianas.
Esta paleta de rojo y blanco es clásica y sorprendentemente versátil. El carmesí aporta calidez y dramatismo, mientras que el blanco le da un aire fresco, sin ser recargado.