


Este juego de posavasos de cerámica se inspira en el impactante lenguaje ornamental asociado a los interiores históricos de Moscú, donde se entrecruzan la riqueza barroca, la influencia popular y la estética imperial. Cada posavasos de estilo azulejo presenta una composición densa y simétrica, construida con follaje en espiral, flores estilizadas y repetición rítmica: patrones que evocan los textiles palaciegos, los techos pintados y los paneles decorativos de las antiguas residencias e iglesias de Moscú.
La paleta de colores es audaz y evocadora: rojos intensos y fondos casi negros se equilibran con marfil, dorados apagados y acentos azules fríos.