


Este magnífico mural cerámico celebra la majestuosidad de Poseidón, señor de los mares, mientras cabalga su carroza dorada sobre las olas del Egeo, tirado por dos radiantes caballos blancos. Su ondulante cabello azul y su imponente presencia encarnan el poder y la serenidad del océano, mientras que el paisaje circundante —olivos, vides y la soleada arquitectura griega— ancla el mito en el corazón del mundo mediterráneo.
Abajo, un pueblo costero resplandece en tonos blancos y terracota, con sus casas elevándose con gracia sobre el mar mientras las olas se enroscan a su alrededor en un movimiento rítmico. Las palomas surcan el cielo, simbolizando la paz en medio de la energía divina, y el sol radiante preside la armonía de la tierra, el agua y el cielo. El borde ornamentado de vides y flores evoca frescos clásicos, realzando la profundidad y sofisticación del mural.