


Este mural cerámico combina la elegancia de Oriente Medio con la claridad del diseño geométrico moderno, creando una pieza a la vez ornamental y contemporánea. En su centro se encuentra un audaz destello estelar que se despliega en capas de formas entrelazadas, cada una meticulosamente dispuesta con simetría y equilibrio.
La paleta de negro, marfil y terracota evoca calidez y profundidad, mientras que los bordes ornamentales aportan una sensación de continuidad y refinamiento. El efecto general es similar al de un mosaico: estructurado pero dinámico, intrincado pero imponente.
Su diseño evoca las tradiciones atemporales del arte del mosaico levantino, a la vez que se alinea con la sensibilidad moderna de los interiores. De lejos, el mural presenta una impactante declaración geométrica; de cerca, la fina teselación y la riqueza de texturas se revelan en detalle.