


Los taxis amarillos se detienen en la acera. Las marquesinas brillan con luz. Y los reflejos relucen sobre la piedra resbaladiza por la lluvia mientras los abrigos y los tacones se dirigen al teatro. Este mural de azulejos de cerámica Art Déco neoyorquino captura el pulso de una ciudad en su hora dorada: elegante, dinámico y lleno de luz.
Enmarcado en un glamour simétrico, este mural evoca las relucientes fachadas del Manhattan de la década de 1930, donde Broadway, los hoteles del centro y los cafés de la época del jazz se convirtieron en iconos de la sofisticación urbana. La arquitectura brilla en dorado y azul medianoche, envuelta en ritmo vertical y perfección geométrica.
Úselo como protector contra salpicaduras de cocina, un elemento destacado en el pasillo o como fondo de bar urbano para traer el lujo atemporal del Art Déco a su hogar.