


Este elegante mural de azulejos rinde homenaje a la gran herencia marinera holandesa del siglo XVII, plasmada en el inconfundible estilo de los azulejos azules y blancos de Delft. Un majestuoso barco mercante se prepara para atracar, con sus velas ondeando al viento, mientras los habitantes descargan barriles, conversan y pasean por el canal. Al fondo se alzan casas de tejados estrechos y torres de iglesias, evocando el encanto de ciudades portuarias como Hoorn, Enkhuizen y Ámsterdam durante el Siglo de Oro neerlandés.
Cada pieza presenta ricos y profundos tonos cobalto y finas líneas que imitan la apariencia de la cerámica antigua de Delft. El ambiente histórico, combinado con la calma del agua y la suavidad de las nubes, hace que este mural sea ideal tanto para interiores clásicos como costeros.