


Este impactante mural de cerámica da vida a uno de los mitos más emblemáticos de la antigua Grecia: la batalla entre Teseo y el Minotauro. Ambientada en el laberinto del rey Minos en Creta, la escena se desarrolla entre pasillos ricamente decorados, inspirados en los frescos minoicos y la geometría arquitectónica.
Teseo, el héroe ateniense, se yergue sereno y decidido, con su figura musculosa capturada en el instante de la confrontación. El Minotauro, mitad hombre y mitad toro, avanza con fuerza primigenia, encarnando tanto la amenaza como la majestuosidad. Cada azulejo irradia tensión y elegancia —el suelo pulido, las columnas decorativas, los motivos sagrados—, creando una composición que se siente a la vez monumental e íntima.
Realizado en tonos terracota, lapislázuli y oro, este mural captura el espíritu del arte mediterráneo y la artesanía antigua.