


Mural de azulejos cerámicos de una diosa mitológica del bosque, inspirado en paisajes arcádicos y tradiciones alegóricas de toda Europa. Este panel artesanal representa una elegante figura femenina caminando descalza por un frondoso sendero boscoso, enmarcada por ornamentados motivos florales. Rodeado de animales y exuberante naturaleza, el mural evoca alegorías renacentistas, el romanticismo prerrafaelita y el simbolismo atemporal del mito pastoril.
La obra evoca los ideales arcádicos celebrados en la antigua Grecia y Roma, reinterpretados a través de siglos de arte europeo, desde las alegorías de Botticelli hasta las pinturas prerrafaelitas inglesas y los paisajes románticos alemanes. Su composición narrativa captura tanto la serenidad del campo como el simbolismo más profundo de la divinidad femenina en armonía con la naturaleza.