


Este mural cerámico es una celebración del arte textil wayuu, reinventado en una cerámica permanente y luminosa. El diseño rebosa de vívida geometría y simbolismo cultural: zigzags audaces, rombos superpuestos y motivos tribales se proyectan sobre un fondo de amarillo brillante, rosa intenso y azules oceánicos.
En su centro, los símbolos tradicionales de equilibrio, protección y vitalidad se disponen rítmicamente, creando una composición con un aire ornamental y una profunda narrativa. El borde exterior se inspira en el célebre tejido de mochilas wayuu, con sus bordes dentados y su juego multicolor, enmarcando el mural como un tapiz textil realizado con teselas de cerámica.
Cada detalle evoca energía, identidad y tradición ancestral. Los marcados contrastes de los tonos neón con los campos dorados aportan dinamismo y movimiento, mientras que los patrones en capas evocan la complejidad de la tradición artesanal.