


Este mural cerámico se inspira en el banig filipino, una estera tradicional tejida a mano con hojas de palma y fibras naturales. El diseño traduce esta artesanía tradicional a la cerámica, combinando autenticidad con un estilo decorativo moderno.
En el centro, un gran motivo de diamantes se extiende hacia afuera en bandas superpuestas, evocando la estructura tejida de las esteras banig. Alrededor del marco, un borde geométrico de inspiración tribal aporta ritmo y equilibrio, mientras que las hojas de palmera en las esquinas aportan un toque natural. La paleta de colores de dorados cálidos, marrones terrosos y negros intensos realza su textura fibrosa, otorgando al mural una presencia sólida y orgánica.
Rústico y elegante a la vez, este mural encarna el arte del sudeste asiático con un toque limpio y contemporáneo.