


Este impresionante mural de cerámica captura a Cristo Resucitado en el momento de su gloriosa ascensión, con los brazos extendidos en señal de paz y bienvenida. Rodeado por un halo de luz divina y rodeado de nubes estilizadas en vibrantes tonos vitrales, la obra irradia calidez, fuerza y trascendencia espiritual. Las líneas dinámicas y la paleta de colores vibrantes le dan un aire contemporáneo a un tema atemporal.
Diseñado para quienes aprecian las imágenes sagradas con una estética moderna, este panel es ideal para hogares con un espíritu de fe, capillas, salas de oración e interiores de inspiración cristiana. Ya sea como punto focal en la cocina, pieza central en el pasillo o como detalle para un espacio devocional, aporta luz, claridad y reverencia a cualquier habitación.
Un regalo significativo para bautizos, confirmaciones, Pascua o como una presencia reconfortante en cualquier hogar centrado en la fe y la esperanza.