


Este elegante mural de cerámica captura un momento de tranquilidad tras la cacería: dos leales perros de caza descansan en la hierba alta, con la mirada alerta, y un faisán a sus pies. Uno negro y fuego, el otro blanco crema con orejas rojizas. Estos hermosos caninos están representados con gran realismo, con su pelaje resplandeciente de textura y calidez.
Evocando la estética atemporal del arte deportivo, este mural es perfecto para pabellones de caza, casas con perros, cocinas rurales o bibliotecas clásicas. Habla de tradición, lealtad y el profundo vínculo entre los humanos y los animales de trabajo.
Un regalo significativo para cazadores, amantes de los perros o cualquier persona que aprecie las escenas pastorales tradicionales en forma de cerámica refinada.
Cada pieza mide 15 x 15 cm. Fácil de instalar: entrega segura y garantizada.