


Evoque la refinada elegancia del arte europeo de principios del siglo XX con este mural de azulejos cerámicos, un homenaje a la belleza atemporal del Art Nouveau. Un magnífico pavo real despliega su plumaje de tonos joya en perfecta simetría, enmarcado por delicadas líneas onduladas y estilizados elementos florales que evocan la Secesión vienesa de Gustav Klimt y las curvas orgánicas del Jugendstil belga.
Cada detalle de esta composición evoca la estética de los vitrales y las artes decorativas de ciudades como Praga, París y Bruselas. La paleta de colores —verde azulado intenso, verde bosque, dorado cobrizo y amatista— es a la vez lujosa y relajante, convirtiendo esta pieza en el centro de atención de cocinas artísticas, baños románticos o entradas refinadas.