


Bienvenido al corazón de la selva tropical de Costa Rica, donde el color canta, las hojas brillan y la vida silvestre prospera en vibrante armonía. Este mural de cerámica captura un momento excepcional en la selva: dos tucanes se encuentran junto a un estanque oculto, enmarcados por enredaderas ondulantes, orquídeas florecientes y anchas hojas tropicales. A su alrededor, la naturaleza florece en todas direcciones: pétalos brillantes, plumas de neón y copas de árboles en capas.
El mural está inspirado en la rica biodiversidad de Monteverde y Tortuguero, evocando la belleza de los bosques nubosos y las selvas bajas de Costa Rica. La paleta es audaz pero equilibrada —amarillos radiantes, índigos intensos, flores fucsia y verdes selváticos—, reflejando un ecosistema vivo y dinámico donde cada planta y ave tiene una historia.