


Este mural es más que una representación: es una leyenda en cerámica. Inspirada en los mitos marítimos escandinavos, esta pieza ilustrada a mano captura a una poderosa sirena nórdica en las profundidades de un mar embravecido del norte. Su larga cabellera cobriza ondea como el viento entre fiordos, mientras que su cola escamosa brilla en tonos turquesa gélido y plata tocada por la tormenta.
A su alrededor: la ondulante flora marina, las suaves burbujas y las estilizadas líneas de las olas evocan la atmósfera de antiguos barcos tallados con runas y los susurros de cuentos bajo los cielos iluminados por la aurora. No es ni depredadora ni presa, sino una guardiana: vigilante, eterna y parte del ritmo de las costas antiguas.
Todo el mural es un homenaje al espíritu nórdico: su equilibrio entre la gracia fría, la tradición narrativa y la fuerza de la naturaleza.