


Este mural es un radiante homenaje a la belleza de los cítricos y al arte cerámico clásico. Limones de un amarillo intenso maduran sobre un follaje azul marino oscuro, con sus brillantes curvas enmarcadas por ramas ondulantes y bordes de un rico color mediterráneo. Un medallón circular de frutas centra el diseño como una joya, rodeado de volutas simétricas en cálidos ocres, azules cielo y vibrantes flores blancas.
Es una pieza que combina elegancia y dinamismo, tanto decorativo como agrícola, evocando la frescura de las cosechas de los huertos y la herencia de la cerámica del sur de Europa. Cada detalle está pintado con precisión, ofreciendo estructura, profundidad y un atractivo atemporal.
Perfecto para cocinas, patios, muros de jardín, cafeterías boutique o coleccionistas de paneles de cerámica tradicionales, este mural aporta color, calidez y un toque de sol cítrico a cualquier espacio.