


El barco de esclavos (1840), de J. M. W. Turner, es una de las obras maestras más impactantes y emotivas de la pintura romántica británica. También conocida como «Esclavistas arrojando por la borda a los muertos y moribundos» y «Se acerca un tifón», esta extraordinaria obra combina la fuerza dramática de la naturaleza con un tema profundamente humano y moral.
La pintura representa una violenta tormenta en alta mar, donde un barco de esclavos navega hacia una puesta de sol resplandeciente mientras figuras humanas son arrojadas al agua. Miembros encadenados emergen de las turbulentas olas, rodeados de peces y criaturas marinas, creando una imagen inquietante e inolvidable. La escena está inspirada en hechos históricos reales, haciendo referencia a la masacre del Zong, en la que personas esclavizadas fueron arrojadas por la borda para obtener beneficios económicos.