


El incendio de las Cámaras de los Lores y de los Comunes (1834-1835), de J.M.W. Turner, es una de las representaciones de fuego más dramáticas y visualmente impactantes de la historia del arte. Esta extraordinaria pintura plasma la destrucción del Parlamento británico en Londres, un acontecimiento del que el propio Turner fue testigo.
La escena se desarrolla a lo largo del río Támesis, donde las llamas envuelven los edificios históricos, elevando imponentes columnas de fuego y humo hacia el cielo nocturno. El intenso resplandor del incendio se refleja en el agua, creando un sorprendente contraste entre la luz y la oscuridad.
A la derecha, el puente de Westminster se ilumina con el resplandor del fuego, repleto de gente que observa el espectáculo. Barcos flotan en el río, sus siluetas apenas visibles contra los intensos reflejos. En primer plano, un grupo de espectadores subraya la magnitud y el dramatismo del suceso.