


La Maja Desnuda, de Francisco de Goya, es una de las pinturas más icónicas y provocadoras de la historia del arte europeo. Creada entre 1797 y 1800, esta obra maestra destaca por su audaz realismo y su mirada directa, rompiendo con las representaciones tradicionales del desnudo femenino.
A diferencia de los desnudos clásicos anteriores, que a menudo se disfrazaban de figuras mitológicas, Goya presenta a una mujer real, recostada con seguridad y mirando directamente al espectador. Esta presencia sin complejos confiere a la pintura un carácter moderno e impactante, convirtiéndola en uno de los primeros ejemplos de una representación más personal y directa de la figura humana.
La composición es sencilla pero impactante. La figura yace sobre mullidos cojines, su cuerpo iluminado sobre un fondo más oscuro que realza el contraste y centra toda la atención en su silueta.