


Ginevra de' Benci (c. 1474-1478) de Leonardo da Vinci es uno de los primeros retratos que se conservan del maestro renacentista y uno de los ejemplos más refinados del retrato florentino del siglo XV. Actualmente, la pintura se conserva en la Galería Nacional de Arte de Washington, D. C., y sigue siendo una de las obras más delicadas y misteriosas de Leonardo.
El retrato representa a Ginevra de' Benci, una joven noble florentina conocida por su inteligencia y talento poético. Leonardo la presenta con una expresión serena e introspectiva, capturando no solo su semejanza física, sino también su carácter interior y su profundidad psicológica.
Detrás de la figura se alza un denso arbusto de enebro, que aporta significado simbólico y estructura visual a la pintura. La palabra italiana para enebro —ginepro— constituye una sutil referencia a su nombre, un recurso típico del Renacimiento conocido como juego de palabras visual.