


Este juego de posavasos de cerámica está inspirado en el lenguaje visual del antiguo Egipto, donde símbolos, animales y formas sagradas se organizaban en patrones ricos y rítmicos. Cada pieza presenta una densa composición de jeroglíficos y figuras icónicas —faraones, deidades, animales y objetos rituales— extraídos de muros de templos y relieves pintados.
Los cuatro diseños exploran variaciones sobre el mismo tema, lo que permite que el conjunto se sienta cohesivo sin repeticiones. Colocados juntos, los posavasos crean una superficie decorativa que evoca paneles de piedra tallada o papiro pintado; utilizados individualmente, cada pieza se presenta como un patrón compacto y detallado, lleno de significado y textura.