


Este juego de posavasos de cerámica explora la intersección de la superficie bidimensional y la ilusión tridimensional, traduciendo principios de la escultura modernista, las maquetas arquitectónicas de papel y el arte óptico en audaces composiciones gráficas. Cada posavasos estilo azulejo presenta distintivas formas abstractas que juegan con la percepción: planos plegados que evocan origami o maquetas arquitectónicas, cintas entrelazadas que crean relaciones espaciales imposibles, formas curvas que parecen desprenderse de la superficie, fragmentos angulares que insinúan geometría fragmentada reensamblada, y un espacio negativo utilizado con tanta deliberación que se vuelve tan activo como las propias formas positivas.