


Cuatro posavasos de cerámica, cada uno con una historia diferente a través de motivos de inspiración japonesa: el Monte Fuji enmarcado por bordes geométricos, diamantes tie-dye shibori con lavados índigo degradados, galones ikat que enmarcan un medallón central y siluetas de montañas superpuestas enmarcadas en un marco ornamentado. Los diseños se inspiran en siglos de patrones textiles japoneses, xilografías y tradiciones cerámicas, todo ello unificado por una paleta clásica de azul y blanco.
Los tonos van desde el azul marino intenso hasta el azul cielo con fondos crema o marfil. Algunos patrones presentan la nítida precisión de los motivos estarcidos, mientras que otros muestran el desteñido orgánico del trabajo de teñido y la calidad de la pintura a mano de la cerámica popular.