


Este juego de posavasos de azulejos coleccionables obtiene su identidad de una tradición cerámica profundamente arquitectónica pero rara vez referenciada: las Kachelofen vienesas, las monumentales estufas de azulejos que definieron los refinados interiores de Europa Central desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XX.
Cada uno de los seis diseños cuadrados interpreta un módulo diferente de azulejos de estufa con base de roseta, caracterizado por una gruesa masa cerámica, un relieve escultórico y una simetría rigurosa. No se trata de ilustraciones decorativas, sino de ornamentos arquitectónicos con una escala íntima: el tipo de azulejos que antaño se apilaban del suelo al techo en salones, bibliotecas y casas adosadas de Viena y del antiguo mundo austrohúngaro.