


Este juego de posavasos de cerámica está inspirado en la ornamentación arquitectónica histórica de Tallin, donde la historia, la simetría y la sobriedad decorativa, en capas, definen la identidad visual de la ciudad. Los diseños evocan patrones presentes en los edificios del casco antiguo, interiores cívicos y detalles ornamentales, influenciados por siglos de artesanía báltica y del norte de Europa.
Azules fríos, verdes mar, marfil apagado y acentos cálidos crean una paleta de colores serena pero expresiva, que refleja el ambiente costero de Tallin y sus calles de piedra. Medallones florales y estructuras geométricas se despliegan con un ritmo pausado, otorgando a cada posavasos una presencia serena, arraigada en el equilibrio arquitectónico, más que en el exceso.