


Geometría limpia, colores suaves y una sensación instantánea de ritmo: este juego de posavasos de cerámica se basa en el clásico patrón de tablero de ajedrez, reinventado en cuatro paletas tenues: arena terracota, crema cobalto, neblina lila y beige burdeos intenso. Su aspecto es simple a primera vista, pero transforma la atmósfera de una mesa como lo hace el buen diseño gráfico: con discreción y seguridad.
Estos posavasos combinan a la perfección con interiores modernos, especialmente con formas de mediados de siglo, cerámica minimalista y texturas naturales como madera, lino y piedra. En una mesa de centro, se ven como pequeños objetos de diseño; en una mesa de comedor, realzan un ambiente neutro; en un escritorio, aportan estructura sin distraer.