


Una pequeña y dulce oda al campo. Este juego de posavasos de cerámica presenta cuatro escenas de vacas con un toque delicado y pictórico: retratos en primer plano con ojos expresivos, un momento tranquilo de pastoreo en plena pradera y ese divertido detalle de la lengua fuera que aporta calidez sin resultar cursi.
La paleta de colores se mantiene terrosa y relajante: verdes prado, dorados paja, blancos cremosos y marrones cálidos, como la luz del atardecer en un campo. Estos posavasos combinan a la perfección con interiores rústicos, cocinas de estilo rústico, mesas de madera rústica y espacios con un toque natural: lino, cerámica, mimbre y flores sencillas.