


Este juego de posavasos de cerámica está inspirado en la azulejería tradicional, donde la repetición de motivos azules y blancos se une para formar una superficie rítmica y ornamental. Al colocar los cuatro azulejos uno junto al otro, crean un efecto de mosaico cohesivo que evoca los interiores, patios y paredes alicatadas de la época ibérica.
Cada posavasos presenta un fragmento de patrón distintivo, lo que le da al conjunto un toque dinámico y, al mismo tiempo, mantiene la armonía al ensamblarse. El intenso azul cobalto contrasta nítidamente con el fondo blanco, resaltando la geometría y las influencias florales típicas del diseño clásico de azulejos.