


Seis posavasos de cerámica que juegan con la línea y el ritmo a través de patrones sencillos y contundentes. Cada pieza explora una forma diferente de moverse sobre la superficie: rayas verticales nítidas, chevrones definidos, ondas ondulantes, óvalos entrelazados, cuentas geométricas, cintas fluidas, todo en esa atractiva paleta de burdeos y crema que evoca un estilo vintage y actual a la vez.
Los diseños tienen una energía lúdica sin resultar infantiles, una fuerza gráfica sin resultar agresivos. Hacen referencia al gusto por los patrones y la repetición del modernismo de mediados de siglo, pero su geometría sencilla los hace fáciles de usar a diario.