


Seis posavasos de cerámica que evocan el vocabulario visual de restaurantes vintage, vestíbulos de hotel e interiores de mediados de siglo. Cada pieza presenta un patrón geométrico distintivo: rombos nítidos, círculos entrelazados, estrellas repetidas, molinetes dimensionales, todo ello en un intenso burdeos sobre un suave tono crema. La paleta es cálida y sencilla, una combinación de colores que evoca nostalgia y sorprendentemente versátil.
Estos patrones tienen el ritmo del diseño clásico estadounidense de las décadas de 1940 a 1960, cuando cada superficie era una oportunidad para la geometría y la repetición. Son lo suficientemente audaces como para añadir carácter, pero lo suficientemente sobrios como para combinar con lo que ya tienes.