


Seis posavasos de cerámica que capturan la belleza texturizada de la metalistería envejecida: paneles remachados, acero desgastado, cobre oxidado y la pátina que solo el tiempo puede crear. Cada diseño es diferente: algunos presentan cuadrículas geométricas de pernos y placas, otros presentan patrones ornamentales que evocan herrería gótica y taller mecánico. La paleta de colores oscila entre el gris plomo, el naranja óxido, el bronce envejecido y el blanco frío de las incrustaciones de cerámica.
Son ideales para espacios con carácter y vanguardistas. Son ideales para lofts con ladrillo visto, bares con madera oscura y bombillas Edison, talleres donde surge la creatividad o bibliotecas llenas de libros encuadernados en cuero y accesorios de latón.