


Seis posavasos de cerámica que evocan los patios españoles y las cocinas costeras. Cada pieza presenta un patrón distintivo inspirado en la cerámica mediterránea: flores simétricas, arabescos entrelazados y motivos geométricos radiantes en tonos cobalto saturado, naranja terracota, verde bosque y blanco puro.
Los diseños evocan los azulejos que se encuentran en una fuente sevillana o enmarcan una ventana de cocina en Valencia. Son audaces sin ser estridentes, lo suficientemente intrincados como para llamar la atención al dejar la copa, pero lo suficientemente sólidos como para convivir con ellos a diario. El soporte de corcho los mantiene estables y protege la madera, el mármol o las superficies pintadas.