


Este juego de posavasos de cerámica se inspira en las tradiciones ornamentales celtas, donde se utilizaban líneas entrelazadas, nudos repetidos y geometría simbólica para expresar continuidad, equilibrio y conexión con la naturaleza. Cada posavasos de estilo azulejo presenta un nudo o motivo tejido distintivo, que evoca patrones presentes en manuscritos iluminados, cruces de piedra talladas y orfebrería medieval temprana de las regiones celtas.
La paleta es deliberadamente sobria, construida en torno a suaves verdes oliva, cálidos beiges y delicados marfiles. Estos tonos evocan la piedra cubierta de líquenes, el pergamino antiguo y los tranquilos paisajes que moldearon la cultura visual celta.